La nueva IA en Windows 11: Copilot ya no es un asistente, es el sistema operativo

En este texto exploramos cómo Microsoft está transformando Windows 11 en una plataforma centrada en inteligencia artificial, con herramientas como Copilot Vision, Voice, Actions y Labs. Analizamos su impacto real en privacidad, autonomía y experiencia de usuario, en un momento donde la “nueva IA” deja de ser opcional y se vuelve estructura.

 

La nueva IA ya no es una app: es tu sistema operativo

¿Te acuerdas cuando instalar un asistente virtual era opcional?

Hoy, el asistente ya es tu sistema operativo.

No viene como app. Viene de fábrica. Y viene con memoria, visión, voz, acciones… y agencia.

Lo llaman inteligencia artificial, pero en la práctica parece más bien el inicio de una pelea por el control de tu computadora.

Y eso que apenas estamos viendo la punta del mouse.

 

¿Vision o vigilancia?

Microsoft Copilot Vision es probablemente la función más espectacular y también la más polémica del nuevo ecosistema de Windows 11.

Te permite interactuar con el sistema a partir de lo que aparece en tu pantalla. Si estás en Word, Vision lo ve. Si tienes un PDF abierto, también. Si estás en un dashboard, lo analiza en tiempo real.

En teoría, esto hace que la ayuda de Copilot sea contextual. Ya no tienes que explicarle qué estás viendo. Lo “entiende” al momento. Pero como explican en Wired, ese mismo poder visualiza todo lo que estás haciendo, incluso sin que necesariamente sepas qué tanto guarda o interpreta.

Lo más irónico: Vision no da clics, no escribe por ti, no interactúa directamente con el sistema operativo.

Solo mira. Pero mira mucho.

Y ese es precisamente el problema. Porque cuando tu sistema operativo “mira” constantemente, la línea entre utilidad y vigilancia empieza a desdibujarse.

 

 

Copilot Voice: cuando tu computadora te responde (demasiado bien)

Copilot Voice te permite hablarle a tu computadora como si fuera un amigo multitarea con oído perfecto y memoria infinita.

Desde octubre de 2025, cualquier usuario puede decir “Hey Copilot” y empezar a dictar tareas, pedir resúmenes o incluso ejecutar acciones. En VentureBeat mencionan que el uso de Copilot se duplica cuando la entrada es por voz.

Y tiene lógica: dictar es más rápido que escribir. Pero también deja más huella.

El reconocimiento de voz de Copilot opera de forma continua, con respuestas generadas en tiempo real. ¿La diferencia con Cortana? Esta nueva IA no te dice qué hacer. Te resuelve directamente.

Pero claro, cuando dictas un correo o pides que resuma una reunión, ese contenido entra al ecosistema. Se analiza, se optimiza, se almacena.

Y ahí vuelve la duda: ¿a quién le estás hablando realmente?

Porque no es lo mismo que tu computadora “te entienda” a que “te archive”.

Si quieres entender el origen de esta transición, en esta guía completa sobre qué es inteligencia artificial explico cómo pasamos de asistentes limitados a sistemas que escuchan, observan y deciden.

 

nueva IA

Copilot Actions: la nueva IA que hace clic por ti

Esta es la función que divide por completo el antes y el después.

Copilot Actions no te sugiere qué hacer. Lo hace. Navega, organiza, selecciona texto, abre ventanas, edita archivos.

Y lo hace como si fuera una persona, dentro de un entorno de escritorio virtual. Tú puedes ver lo que está haciendo, pausar la ejecución o cancelar.

Pero si no lo detienes… sigue trabajando.

En The Verge explican que Actions se comporta como un agente autónomo limitado, con interacción directa en apps locales. Puede, por ejemplo, ordenar tus carpetas, modificar documentos, cambiar configuraciones del sistema y hasta organizar tu escritorio.

Y sí, hay una capa de seguridad. Microsoft asegura que está desactivado por defecto y que el usuario tiene control total.

Pero ya vimos con Microsoft Recall cómo esas promesas pueden volverse papel mojado.

 

¿Y qué pasó con Recall?

Microsoft Recall se convirtió en el ejemplo más claro de cómo una buena idea mal implementada puede volverse un desastre mediático.

Su objetivo era permitirte retroceder en tu historial de uso, buscando cualquier palabra o imagen que hubieras visto en tu computadora.

¿Cómo lo hacía?

Tomando capturas de pantalla cada pocos segundos.

Según Windows Central, incluso con los filtros de privacidad activados, Recall llegó a capturar números de tarjeta de crédito, contraseñas y conversaciones privadas.

Y aunque Microsoft pausó su lanzamiento, el daño ya estaba hecho. En la Universidad de Pensilvania incluso emitieron una alerta formal sobre los riesgos de seguridad.

Esta es la otra cara de la nueva IA: la que no se limita a ayudarte, sino que te escanea.

La función fue rediseñada, pero el miedo quedó. Porque una cosa es que el sistema vea. Otra, que lo registre todo sin que lo sepas.

Si te interesa evitar errores con este tipo de funciones, escribí una guía práctica sobre cómo evitar errores con IA que te puede ayudar a tomar decisiones con más control y menos paranoia.

 

¿La IA debe vivir en la nube… o en tu computadora?

Aquí entra el debate técnico pero importante.

Hoy, la mayoría de las funciones de Copilot funcionan mejor cuando estás conectado a Internet. Mucho del poder viene de servidores en la nube que hacen el procesamiento pesado.

Pero eso tiene un costo: tus datos viajan. Y a veces, sin regreso.

Por eso Microsoft y sus socios están apostando por otro enfoque: Edge AI, es decir, procesamiento local con chips especializados llamados NPU (Neural Processing Units).

Estas NPU permiten correr modelos de IA directamente en tu computadora, sin depender de la nube. Como explica Imagination Technologies, esto mejora la privacidad, reduce la latencia y hasta alarga la batería.

Pero también tiene límites: el poder de procesamiento local no alcanza todavía para modelos gigantes.

Por eso el futuro parece estar en lo híbrido.

Un sistema que use IA local para tareas inmediatas, y IA en la nube para análisis más complejos. En EdgeImpulse lo describen como “el equilibrio necesario entre eficiencia y control”.

Y eso, para muchos, sí es una nueva IA: una IA que no vive en un solo lugar, sino entre capas.

 

 

Copilot Labs: el campo de pruebas de la nueva IA

Mientras tanto, Microsoft está probando lo que viene.

Copilot Labs es su laboratorio experimental. Desde ahí se están lanzando funciones como:

  • Think Deeper: para resolver problemas complejos paso a paso.
  • Copilot Portraits: avatares que reaccionan con expresiones faciales realistas.
  • Copilot 3D: convertir imágenes 2D en modelos tridimensionales sin experiencia previa.

En Digital Trends cuentan cómo estas funciones están disponibles primero para suscriptores pagos y testers seleccionados, pero pronto llegarán al resto de usuarios.

Es decir: estás usando una computadora que ya está en pruebas beta constantes.

Con cada nueva actualización, tu sistema operativo cambia sin que tú lo decidas. La IA aprende, evoluciona… y tú te adaptas.

¿O te resistes?

Hay quienes ya migraron a Linux, desactivaron funciones, bloquearon actualizaciones.

Y no los culpo.

Pero también hay otra opción: entender esta nueva IA antes que te atropelle.

Por eso armé mi taller de IA empresarial aplicada, para ayudar a equipos y profesionales a integrar estas herramientas sin volverse esclavos de ellas.

Porque si no entiendes el sistema, el sistema te maneja a ti.

 

 

Privacidad, autonomía y esta nueva IA que no pide permiso

En PCMag advierten que la gran diferencia entre Cortana y Copilot no es tecnológica. Es filosófica.

Cortana era un complemento. Copilot es el centro de mando.

Y eso reconfigura todo.

Porque cuando tu sistema ya piensa, ve, escucha y ejecuta… ¿quién manda?

Microsoft ha prometido cifrado extremo, controles por usuario, cumplimiento con GDPR y retención mínima de datos.

Pero promesas sobran.

Lo que falta es que el usuario promedio entienda lo que está activando.

Porque hoy las decisiones de privacidad ya no están en las redes sociales. Están en el sistema operativo.

Y eso es lo que define el futuro de esta nueva IA.

 

¿Quieres aprender a usar esta nueva IA sin que te use a ti?
Entonces entra a alguno de mis talleres presenciales o suscríbete al newsletter diario. Lo mando a las 3:30pm. Tarda 2 minutos en leerse. Pero puede ahorrarte meses de errores.

Comparte este Post:

También te podría interesar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

PODCAST

¿Quieres llevar tu marca al siguiente nivel y optimizar tus estrategias?

Déjame tus dudas y te diré cómo puedo ayudarte.