El empleo formal en México bate récord, pero los mayores de 45 siguen fuera del algoritmo

inteligencia artificial y empleo para mayores de 45 años

El IMSS presumió en junio un récord: 22,779,704 puestos formales, la cifra más alta para un mes de junio desde que existe el registro.

Suena a fiesta. La cruda llega después.

Dos terceras partes de esos empleos nuevos son choferes de Uber y repartidores de DiDi que ya trabajaban en la calle y apenas se están dando de alta ante el Seguro Social.

No es una economía que contrata más gente de oficina. Es una economía que por fin está anotando en el cuaderno a la gente que ya andaba trabajando fuera de él.

Y en medio de ese cuaderno hay un grupo que ni siquiera aparece anotado: los profesionales de más de 45 años que buscan reinventarse y se topan con que el mismo software que promete “democratizar oportunidades” los está borrando del mapa antes de que alguien los entreviste.

 

¿Por qué el récord del IMSS no cuenta toda la historia?

BBVA Research hizo la cuenta que el comunicado oficial no hace.

Si se le resta el efecto de las plataformas digitales, el crecimiento real del empleo formal en junio fue de apenas 1.0% anual, no el 2.0% que se anunció.

Es el viejo truco de “la copa está medio llena” aplicado a estadística laboral — técnicamente cierto, contextualmente engañoso.

Esto no es un dato menor para quien está buscando trabajo corporativo tradicional. El motor que está creciendo es el trabajo por proyecto y por plataforma, no la contratación fija con prestaciones completas.

Si tu plan es “encontrar un puesto similar al que tenía antes”, estás compitiendo por una porción del pastel que, proporcionalmente, se está achicando.

 

La inteligencia artificial y empleo para mayores de 45 años: el sesgo que nadie programó a propósito

Aquí es donde el asunto deja de ser solo económico y se vuelve incómodamente personal.

Un estudio de la Universidad de Melbourne, reportado por La Razón, le pidió a ChatGPT recomendar candidatos para distintos puestos.

El resultado: una inclinación sistemática hacia perfiles de 21 a 30 años, mención secundaria para los de 30 a 45, y cero apariciones para mayores de 45 en cualquier respuesta.

Cuando los investigadores insistieron y preguntaron directamente qué trabajos eran “adecuados” para gente mayor, el modelo respondió con una lista corta de empleos poco calificados: reparto, voluntariado, freelance básico.

No es que la inteligencia artificial y empleo para mayores de 45 años sean incompatibles por diseño. Es que el modelo aprendió los mismos prejuicios que ya existían en miles de decisiones de contratación humana, y ahora los repite a escala industrial.

Sin que nadie tenga que decir en voz alta “no contratamos gente grande”. Es el edadismo de siempre, pero con mejor letra y peor transparencia.

 

inteligencia artificial y empleo para mayores de 45 años

El gig work se está partiendo en dos velocidades muy distintas

La combinación de inteligencia artificial y empleo para mayores de 45 años no termina en el sesgo de reclutamiento.

También está reconfigurando qué tipo de trabajo por proyecto existe para este grupo, y ahí hay una bifurcación clara:

Tipo de trabajo gig Qué le pasa con la IA Para quién es una trampa / una oportunidad
Reparto, transporte, tareas básicas Crece en volumen, pero no en ingreso ni prestigio Trampa: absorbe a quien no se reposiciona
Redacción y diseño genérico Tarifas a la baja, sustitución directa por herramientas de IA Trampa: castiga justo la experiencia acumulada
Consultoría, curaduría, supervisión experta con IA Según autoevaluación reportada por Upwork, tarifas hasta 44% más altas para freelancers que reposicionan su servicio alrededor de IA Oportunidad: premia criterio, no velocidad de tecleo

La diferencia entre las dos últimas filas no es la edad.

Es si la persona logra vender “superviso y valido con 20 años de criterio” en vez de “hago lo mismo que hacía antes, nada más que ahora más lento que un chatbot”.

 

¿Qué hace un profesional sénior cuando el algoritmo lo ignora?

Si fueras un boxeador de los 80, tu esquina te gritaría “¡cambia de guardia!” en vez de seguir tirando el mismo golpe que ya te están leyendo.

El movimiento no es competir con la IA en velocidad — ahí siempre vas a perder, igual que Rocky nunca le iba a ganar a Apollo en reflejos puros.

El movimiento es pelear en el terreno donde la experiencia sí pesa: criterio, contexto de industria, capacidad de detectar cuándo una respuesta de IA suena bien pero está mal.

En los talleres que doy a directores y equipos que llevan años en su industria, el patrón se repite.

La gente que antes se sentía “atrasada” frente a la tecnología, en cuanto entiende cómo usarla como herramienta de apalancamiento y no como reemplazo, empieza a notar algo: su experiencia es exactamente lo que la IA no tiene.

Nadie le enseña a un modelo de lenguaje a oler cuándo un cliente está a punto de cancelar un contrato. Eso lo huele alguien con 25 años haciendo eso mismo.

Si quieres empezar por la base, en iaaplicada.mx armamos un curso de IA para principiantes pensado justo para quien nunca ha tocado estas herramientas y necesita perder el miedo antes de perder tiempo.

 

Reconvertirse no es empezar de cero — es traducir experiencia a otro idioma

El error más caro que veo en quienes buscan reinventarse es tratar la inteligencia artificial y empleo para mayores de 45 años como si fueran dos mundos que hay que reconciliar desde cero.

Como si los primeros 20-25 años de carrera no contaran. No es así.

La reconversión real no borra el expertise — lo traduce.

Quien pasó dos décadas cerrando cuentas grandes no necesita aprender a vender desde el principio. Necesita aprender a usar IA para prospectar más rápido sin perder el instinto que ya tiene para leer a un cliente.

Esa traducción es exactamente lo que separa al freelancer que ve caer sus tarifas 9% del que las ve subir 44%.

Si tu equipo o tu organización está lidiando con esta misma tensión — gente valiosa que se siente desplazada por herramientas que en realidad debería estar usando a su favor — con gusto lo platicamos.

Doy conferencias de inteligencia artificial enfocadas exactamente en este cruce entre experiencia humana y herramientas nuevas.

Y si prefieres seguir la conversación en tu bandeja de entrada, todos los martes mando un análisis como este a mi lista en luisgyg.com/mail — sin relleno, sin cifras infladas, con la fuente siempre puesta donde debe ir.

 

Supervisado por Santiago González y Musi.

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Esto fue el análisis. La decisión te la mando mañana a las 3:30.

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