Llevo veinte años parado frente a salas de juntas viendo presentaciones que nadie recuerda a los tres días.
La mayoría no falla por el contenido. Falla porque quien la hizo pasó cuatro horas peleándose con PowerPoint en vez de pensar el argumento.
Cómo crear una presentación con Gamma IA paso a paso es, en realidad, la pregunta equivocada si la haces sin antes saber qué quieres que la audiencia decida al salir de la sala.
Con eso resuelto, Gamma hace el resto en menos de veinte minutos.
Los cuatro caminos para arrancar en Gamma (y por qué “Generar” no es el mejor)
Cuando entras a Gamma y le das clic a “Crear nueva con IA”, te ofrece cuatro rutas.
Generar, Pegar texto, Crear desde plantilla, e Importar archivo o URL.
La tentación es usar “Generar”. Le das un tema, ella investiga sola y arma todo.
Es la opción menos recomendable. Puede inventar fuentes, y si tu presentación va frente a un director de finanzas, inventar una cifra es el equivalente moderno a llevar acetatos a una junta en 2026: te delata de inmediato.
La ruta que sí funciona es Pegar texto. Tomas algo que ya escribiste —un documento, notas sueltas, hasta una investigación que hiciste en Perplexity— y lo pegas directo.
Gamma lo corta en tarjetas que tienen sentido por sí solas.

¿Pegar texto o dejar que la IA investigue sola?
Al pegar tu contenido, Gamma te da tres formas de procesarlo.
Generar desde notas sueltas, que parafrasea. Resumir documentos extensos, que sintetiza. O conservar el texto exactamente como está, sin tocarlo.
Para una keynote donde ya trabajaste el argumento, la tercera opción es la que respeta tu voz.
En la Sesión 3, cuando lo hice en vivo, siete diapositivas se generaron en pocos minutos usando esta ruta. Nada de esperar como quien mandaba a imprimir transparencias en la fotocopiadora de la oficina y rezaba que no se atascara.
Cómo crear una presentación con Gamma IA paso a paso
Antes de tocar Gamma, define cuatro líneas en un papel: audiencia, objetivo, idea central y llamado a la acción.
Sin esto, Gamma te entrega una secuencia correcta pero genérica. Bonita por fuera, vacía por dentro —como esas casas de show de los 80 que se veían perfectas hasta que abrías un clóset.
Con el esquema listo, el proceso real son cinco pasos.
Escribes o pegas tu contenido. Gamma lo divide en diapositivas. Eliges diseño, densidad de texto y estilo de imágenes. Ajustas lo que no te convenza. Exportas a PDF, PowerPoint, o presentas directo desde el navegador.
Antes de generar, configuras tres columnas: estilo (densidad de texto, tema visual, fuente de imágenes), estructura (forma libre o diapositiva por diapositiva) e indicaciones específicas, donde le dices exactamente cuándo usar gráficas y cuándo no.
Según documentación propia de Gamma, la creación inicial puede tardar entre 30 y 60 segundos. Es un dato autorreportado por la empresa sobre su propia herramienta, no una medición independiente, pero coincide con lo que vimos en vivo.
| Aspecto | Gamma | PowerPoint tradicional |
|---|---|---|
| Punto de partida | Prompt, esquema o documento pegado | Lienzo en blanco o plantilla |
| Formato | Tarjetas flexibles que crecen verticalmente | Diapositivas rígidas |
| Diseño inicial | Generado y reestilizado con IA | Manual, desde cero |
| Tiempo de primer borrador | Minutos (según Gamma) | Horas |

Nueve minutos que valen más que las otras diecisiete
Generar el deck es la parte fácil. Editarlo con criterio es lo que separa una presentación que convence de una que solo se ve bonita.
Recorta cualquier tarjeta que no empuje a la decisión final. Reescribe titulares descriptivos como si fueran conclusiones: “Beneficios de la IA” no dice nada; “la IA libera capacidad, no reemplaza una estrategia” sí toma partido.
Aterriza los ejemplos en procesos que tu audiencia reconoce de verdad: ventas, atención al cliente, reporting. Comprueba cada dato. Si no tienes la fuente en ese momento, bórralo.
Y si quieres ponerle tu marca, ve a Biblioteca, importa tu PowerPoint existente y Gamma detecta colores, tipografías y hasta tu logo automáticamente. Si no lo encuentra, lo subes tú a mano.
¿Cuánto cuesta y vale la pena?
En la sesión mencionamos que Gamma cuesta un aproximado de 25 dólares por la versión de paga usada en la demo. Es un dato de ese momento específico, sujeto a cambios y no una tarifa oficial verificada —tómalo como referencia, no como precio vigente.
Lo que sí es consistente: para una intervención de 15 a 30 minutos, entre 7 y 10 tarjetas son suficientes. Ni una más.
Si el tema te interesa a fondo, en iaaplicada.mx tienes un punto de entrada más completo para aplicar estas herramientas a tu trabajo diario, no solo a una presentación puntual.
Y si lo que necesitas no es armar tu propia keynote sino que tu equipo completo deje de improvisar cada vez que hay que presentarle algo a dirección, ahí ya no hablamos de una herramienta — hablamos de un proceso, y ese es justo el tipo de conversación que trabajo en luisgyg.com/conferencias.
Supervisado por Santiago González y Musi.


